jueves, 23 de mayo de 2013

CONTESTACIÓN A LA CARTA DEL CORRUPTO BORBÓN.


CONTESTACIÓN A LA CARTA DEL CORRUPTO BORBÓN
En una carta tan confusa y difusa como su ética, su moral y su patriotismo, el ciudadano Borbón se ha dirigido a la nación española y todos los medios la interpretan como si hubiera cumplido con su deber.
No Juan Carlos I, tu deber es abdicar y el mensaje a España debería haber sido este:



Españoles.
Profundamente apenado y arrepentido, por practicar, permitir y alentar la corrupción en España con consecuencias tan graves para el espíritu individual y colectivo de la nación que 37 años después de heredar del Generalísimo Franco, Caudillo de España por la Gracia de Dios, una nación con justicia social, unida y reconciliada, la entrego divida y enfrentada con el deseo que se reconduzca a las esencias patrias que nunca debiéramos haber abandonado.
Las esencias patrias suben por la sangre de Viriato y Numancia, por la herencia greco latina y judeocristiana, beben en las fuentes de los Reyes Católicos, entran en clara decadencia con la sangre de los borbones y se reafirman en sus mejores tradiciones con los 36 años de la Jefatura de Francisco Franco. Pues en el árbol de la vida provenimos de Dios, subimos ayudados por el tronco de la amada patria española, nos elevamos o entramos en decadencia por la herencia de genética de la familia y lo aprendido en el entorno familiar y social, y definitivamente somos asumiendo nuestra mejor responsabilidad personal.
Cuando asumí la jefatura de España, las diferencias entre la titulada burguesía universitaria (25 % de la población) y el resto de trabajadores eran menores y ahora, debido a mi corrupción impulsando la de España, las transferencia de riqueza de los trabajadores y las burguesías universitarias bajas a las informadas altas burguesías tituladas, o corruptas élites extractivas (2 al 4 % de Españoles) han sido inmensas y la desunión que esta injusticia trae ha dividido a España al punto de correr peligro grave de ruptura.
Las élites políticas, mediáticas, económicas, financieras, intelectuales, culturales, deportivas, etc. informadas de que yo robaba desde mucho antes que Jesús Cacho lo denunciara en El Negocio de la Libertad, empezaron también a robar sabedoras de que podrían chantajearme con mi implicación en nuestro mutuo tráfico de influencias, al punto de intervenir personalmente para modificar la jurisprudencia del T. Supremo para impedir que Alberto Cortina y Alberto Alcocer, condenados a tres años y cuatro meses por multimillonaria estafa y falsedad entrarán en la cárcel. Que es una de las formas como los ricos, (Asesorados por abogados de postín expertos en argucias leguleyas que nunca utilizarán con los pobres, pues lo primero que hicieron estos ilegales, cuando murió el caudillo, fue eliminar el turno de oficio), son juzgados en España cuando roban a mansalva. Véase la salida de Bankia a bolsa y la estafa inmensa de las preferentes llevadas a cabo por los políticos y sindicatos presentes en sus consejos de administración



Los españoles desinformados por unos medios de comunicación especializados en ocultarle al pueblo lo esencial para utilizar esa información a precios desorbitados que se reparten con las tituladas élites (Véase mi secretario y embajador real Manuel Prado y Colón de Carvajal) a las que se la venden para extraer pingües beneficios con ese tráfico bochornoso; han pagado un precio desorbitado en pobreza, paro, miseria, hambre y desahucios pues hasta la vivienda hemos encarecido artificialmente para que las altas burguesías nos pudramos enriquecidos de dinero.
Y como muestra de que mi arrepentimiento es sincero, devolveré la colección de pintura duque de Hernani a sus legítimos dueños, pediré perdón a los altos funcionarios que corrompí para cometer tamaño desafuero, devolveré a la hacienda pública la inmensa fortuna que he atesorado ilegalmente con el tráfico de influencias, pido perdón a los españoles por encabezar el golde de estado del 23F con la compañía del PSOE y resto de partidos nacionales menos una parte de UCD y pediré perdón a mi mujer por haberla ofendido tanto.
Y declaro desde este momento que yo y la familia real nos ponemos a disposición de los juzgados españoles, sin más fueros que los del ciudadano común para que la justicia sea igual para todos. Y después de ello marcharemos todos al exilio.

ASERTIVIDAD, COMUNICACIÓN Y LIDERAZGO.

La asertividad es la hermana menor de la comunicación. La comunicación humana y mediática y el liderazgo político; son muy sencillos: Hay que de decir siempre la máxima verdad con bondad y huir como de la peste de la intoxicación, manipulación y desinformación.

miércoles, 22 de mayo de 2013

MAS SOBRE AZNAR.

La política migratoria comenzada por Aznar, es directamente criminal; y el mayor error político de su carrera, pues si hubiese hecho caso omiso de los poderes fácticos, incluido El Mundo.es, hubiera llegado a 2.004 con un 2 % de paro y los salarios subiendo por efecto de oferta/ demanda de trabajadores. Y con esos datos, hubiera ganado las elecciones de calle a pesar del atentado del 11M. Además de permitirle una nueva bajada de impuestos al pueblo en general y eliminar las no menos criminales SICAV  a partir de 2.000.000 de Euros.      

martes, 21 de mayo de 2013

SOBRE AZNAR

Aznar su marido ya demostró su corrupción cuando trajo expresamente al juez Bermúdez de un oscuro juzgado a la audiencia nacional, a cambio de no condenar a querido Emilio Botín, después metió en un cajón los informes de los inspectores dehacienda que decían que Juan Abelló era un delincuente que no pagaba impuestos, después se sometió a Gallardón a cambio de "colocar" a la incompetente de su esposa y ahora las declaraciones de esta inepta diciendo que Gurtel le hizo "un regalo de boda". Lee http://periodismodecalidadinfluyente.blogspot.com.es/ y opina abiertamente, https://twitter.com/ https://www.facebook.com/home.php yhttps://www.facebook.com/JoseAntonioRuizAragonMunozFPU?fref=ts

CARTA A MI IGLESIA.


Ruego pasen este email a la Familia Real.

Distinguida, respetada y profundamente amada Familia Real.
Con estos sencillos medios dirigiré, subyugaré y atraeré a la entera nación española a la FPU. Esa labor la haré en España, o en Estados Unidos, junto a los Príncipes, con una sencilla tableta.
Cuando ustedes consideren que estoy suficientemente formado, volveré a España; de manera que Madre estará en Asía Pacífico, ustedes en EE UU y yo en Europa. 
Querida Familia real, ¡Les quiero tanto! Imagino que estar con ustedes debe ser un gozo físico-espiritual especial. Sé que estaré muy bien con ustedes, que les admiraré mucho y que como una esponja absorberé influjos espirituales buenos de ustedes.      

Para Miguel, Maryvonne, Armando y esposa.

Distinguidos amigos.
Os informo que el sábado iré al Manantial del Corazón y el domingo volveré a mi casa.
No volveré a ingresar en un psiquiátrico jamás.
Soy el líder de España de la Federación por la Paz Universal y ejerceré como tal. Si tenéis alguna duda al respecto podéis consultar con el príncipe de la Familia Real, que fue quien me nombró.
Mi alma solo conoce el amor y me gusta expresar la máxima verdad y bondad sobre cada persona, animal o cosa con la que me relaciono, pero no dudaré en utilizar en la iglesia española todo mi potencial religioso, político, mediático e intelectual para hacerme respetar como el líder que soy.
Miguel mi consejo amable es que obedezcas.
Dar la mayor cantidad de verdad y bondad en cada momento del día, sin medida y sin respetar horas de día o de noche, junto a la negación a ejercer la falsedad y la maldad; excepto que sea necesario para vencer en una situación muy difícil donde nuestra integridad física o emocional se vea perturbada; es un diamante en bruto de tantos como contiene El Principio Divino y El Pensamiento de la Unificación.
El amor incondicional, a través de la admiración de las mejores cualidades de los demás, incluso a los enemigos, es otro.
La atracción del mundo espiritual demoniaco ya no es tan peligrosa como era antes, porque ahora Padre gobierna el mundo espiritual bueno desde el cielo, por lo que os sugiero que repongáis de nuevo la carátula de entrada anterior en www.unificacion.org.  
Estimado Miguel, el sábado iré a dormir al Manantial del Corazón te ruego envíes a José Manuel Cabero o al casero a recogerme a Valdemorillo, aproximadamente a las 14 horas, pues carezco de carnet de conducir por el momento.  Cuándo esté en Valdemorillo llamaré al Manantial del Corazón.
Tengo muchas experiencias en cómo salir del pozo de la enfermedad psiquiátrica en que la Iglesia de Unificación española me hundió. Supongo que la mayoría de los hermanos que caen en ese pozo lo hacen, igual que yo, en el pozo negro de la bipolaridad.
Pues bien, la mejor forma de curarles es que sigan en el seno de la iglesia, de manera que los hermanos, hermanas, niños, niñas, y adolescentes más atractivos interaccionen con él, y saturándolo de verdad y bondad, esto es de amor; en todas sus maravillosas acepciones: Delicadeza, empatía, sutileza, ternura, etc., pueda ir sustituyendo estas transferencias psicológicas por las pastillas psiquiátricas y las consultas psicológicas hasta dejarlas completamente.       

José Antonio.
Saludos.   

c. copia para la familia de Robert Saval.
Post Scriptum: Robert tienes que volver al seno de la iglesia, por ti mismo no crecerás; en cambio la iglesia es un lugar santo y maravilloso para aprender de todos mediante la admiración. Ahora que soy el líder de la iglesia se superarán todos los problemas, solo tienes que contármelos y se disolverán como un azucarillo en el café. Un Abrazo para ti y para todos los miembros de tu familia.     

lunes, 20 de mayo de 2013

SOBRE EL GENERALÍSIMO FRANCO, CAUDILLO DE ESPAÑA POR LA GRACIA DE DIOS.


SOBRE EL GENERALÍSIMO FRANCO, CAUDILLO DE ESPAÑA POR LA GRACIA DE DIOS.

Para medir la calidad de un gobernante bastan analizar el contexto histórico donde gobernó, como cogió la nación y como la dejó.
El militar brillante que fue mi querido y añorado Francisco Franco ganó todas las batallas y solo empató dos, fue el militar más joven de Europa, y fue el primero que hizo un puente aéreo; y es además el mejor gobernante que ha tenido España, junto a los reyes católicos.
Franco cogió una nación destrozada y corrupta, alimentada por el odio de las izquierdas, venció brillantemente en la guerra civil que empezó en el 34 con el golpe de estado revolucionario de las izquierdas y los secesionistas y con ello nos libró de una dictadura totalitaria comunista, venció al maquis que fue un nuevo intento de reanudar la guerra civil, superó un injustísimo bloqueo comercial de las naciones más ricas vencedoras de la segunda guerra mundial, impuesto por Truman, Clemente Atlee y Stalín, desarrollo España con crecimientos solo superados por Japón y que no se han conocido ni antes ni después, eliminó casi completamente la corrupción con la ética y moral católicas.
A este respecto hay que decir que según Arnold Toymbee, de 21 grandes imperios que en el mundo han sido 18 cayeron por caer en el hedonismo (Esa forma menor de egoísmo) cutre de la pansexualidad y enseña El Principio Divino que las naciones que recogen una religión cualquiera y la mejoran sobresalen enseguida del resto de naciones de su entorno religioso. Ejemplo claro los EE UU de América www.unificación.org.
Con nuestro caudillo nacieron las clases medias y el estado del bienestar, se industrializó España de una forma muy potente (33 % del PIB frente al 10 % actual) que el atajo de incompetentes y corruptos que nos gobiernan se han pulido.
Y dejó una nación reconciliada y con todo ello, preparada para la partitocracia, que no democracia, (Vota UPyD) que padecemos.
Saludos cordiales a todos los manzanareños.
José Antonio Ruiz-Aragón Muñoz.
Pueden leerme más en
https://twitter.com/  http://periodismodecalidadinfluyente.blogspot.com.es/ y en mis páginas de Facebook José Antonio Ruiz-Aragón y José Antonio Ruiz-Aragón Muñoz Federación por la Paz Universal.          

domingo, 19 de mayo de 2013

DE LA FEDERACIÓN POR LA PAZ UNIVERSAL (IGLESIA DE UNIFICACIÓN) PARA ESPAÑA. 1


A la atención del abogado don Juan Aparicio Raso, del abogado secretario general del sindicato manos limpias, don Miguel Bernad Remon y del ilustre abogado José Luis Mazón.
Estimados amigos, me llamo José Antonio Ruiz-Aragón Muñoz y soy el líder en España de la Federación por la Paz Universal.
Pueden seguirme en http://periodismodecalidadinfluyente.blogspot.com.es/ en mi página de Facebook José Antonio Ruiz-Aragón y en Twitter en @JoseARuizdeSun
Estimado amigo Juan, te ruego me comuniques cuanto me costaría que presentáramos una denuncia en el Tribunal Supremo contra el rey de España por los abundantes delitos que ha cometido desde que accedió al poder.
Los abundantes delitos cometidos por el rey y las pruebas de ello, te las suministraré yo; tú lo único que tienes que hacer es señalar los tipos penales y presentar la querella en el T. Supremo.
Puedes pedir una tarifa más alta de lo normal pues estoy seguro de que voy a recibir donativos en mi cuenta corriente 0049 2499 58 2994459263 para este fin. Preferiría que intervinieras tú en esta querella, porque te aprecio y aprenderías mucho con ella, pero si no tuvieras interés te ruego me informes de un abogado joven y con poco trabajo al que le pudiera interesar. Esta querella se presentará porque estoy determinado a echar abajo a la corrupta monarquía, como paso previo a reformar esta corrupta partitocracia, por las buenas mediante la reforma, votando a UPyD, o por las malas mediante la santa violencia prevista por nuestros egregios santos para estos casos.
Y créeme si te digo que tengo la potencia necesaria religiosa, política, mediática e intelectual para ello.     
Como explico en el documento que te adjunto, la denuncia se basaría en que la inimputabilidad constitucional del rey, se refiere a las leyes del gobierno que refrenda, y no a delitos de todo tipo que ha cometido, pues si fuera de otra forma llegaríamos al absurdo de que no podríamos juzgar los delitos cometidos por el rey a la vista de todos como viene haciendo desde 1.975.
Digo también en ese documento, que es claro que la politizada y corrompida justicia española, no va a admitir a trámite nuestra denuncia, por lo que recurriríamos al TC y después a Estrasburgo; pero serviría para que enviará esa denuncia a los líderes españoles de todo tipo; y para que fuera publicada en los medios que critican abiertamente la inmensa corrupción delictiva del rey, como vozpópuli, Libertad Digital, La Gaceta, El Confidencial, Es.Radio, Intereconomía TV, el New York Times, Forbes y otros; en los foros de opinión de los lectores de esos medios; y a los partidos críticos con la monarquía que son IU, UPyD y Ciudadanos, para obligar al resto de medios de comunicación a entrar en este debate para que sirva para informar al conjunto de la ciudanía española, de lo abyecta y delincuente que es, por acción u omisión, toda la familia real española, de manera que el peso de la opinión pública obligue a juzgar al rey, a obligarlo a devolver todo lo que ha robado, quizá a meterlo en la cárcel y a mandarlos a todos al exilio.
Es muy importante lo de los medios de comunicación, porque la mayoría de los españoles no saben comunicación, y por ello dan muchísima credibilidad a todo lo que aparecen en dichos medios.
Espero tus noticias.
A la atención del ilustre abogado Bernad: Creo que el escrito primero que les envié, fue contestado por la secretaría de turno, les ruego pase este documento que está muy ampliado al señor Bernad para que lo lea.
Don José Luis Mazón, leí el texto que publicó usted en Internet en 2.011, previendo que la putrefacta partitocracia caería muy pronto y me pareció acertad excepto en un punto: El rey jamás apelará al ejército para salvar su culo porque es un persona hedonista y corrompida hasta la náusea y este tipo de individuos son también unos cobardes. Además Europa no le permitiría un golpe de esa naturaleza y él lo sabe.
Le invito a usted también a unirse a la querella.
Estos textos están serán enviados a los líderes políticos, mediáticos, empresariales, financieros, intelectuales y culturales de España. Eso quiere decir que han llegado a manos del rey, que como receptor de copia de los informes del CNI, está enterado de todo lo que se mueve en España que tenga importancia, lo que quiere decir que todo lo que aquí digo, no es delito de injurias o calumnias, por el principio o cláusula de derecho conocida como exceptio veritatis.  
Saludos cordiales.
José Antonio Ruiz-Aragón Muñoz.

LA CORRUPTA MONARQUÍA ESPAÑOLA DEBE CAER, COMO PASO PREVIO PARA EL DERRUMBE O REFORMA DE ESTE RÉGIMEN PARTITOCRÁTICO CORRUPTO.
Todos los políticos deberían impulsar sus leyes desde la fuerza del amor, que es la fuerza más poderosa para el progreso individual y colectivo.
El Amor que es Dios es una fuerza de carácter emocional que se compone al cincuenta por cien de Verdad que nos hace libres y responsables ante nosotros mismos, y está asociada a la razón; y por la Bondad que nos mantiene unidos y responsables ante los demás, y está asociada a la emoción.
Por ello los políticos también pueden impulsar sus leyes desde la verdad y la bondad a sí mismos y a los demás, por ser fuerzas muy poderosas para el progreso.
Lo contrario del amor es el odio, que es también una fuerza de carácter emocional, que se compone de maldad (Contraria a la verdad) que nos separa de las personas y no nos deja responsabilizarnos ante ellas; y por la falsedad (Contraria a la verdad) que nos esclaviza a nosotros mismos.
La Unión Soviética era en verdad el imperio del mal porque justificaba la maldad cuando decía que “la violencia era la partera de la historia” y justificaba la falsedad cuando decía que “la mentira era un arma revolucionaria”.
La almendra filosófica de la ideología de izquierdas es el relativismo amoral y esta filosofía es tan perversa que conduce, como mínimo a la confusión ideológica y política, pues si no existen el bien y el mal, la verdad y la falsedad, la maldad y la bondad, el amor y el odio, la solidaridad y la insolidaridad, etc., etc., porque todo es relativo, privamos a nuestro intelecto de significado útil de los millares y millares de palabras que tienen un contenido ético, moral y de valores.
Estimados amigos las cuatro prohibiciones y las cuatro prescripciones morales comunes a todas las religiones y culturas son: Las prohibiciones de robar, mentir, matar y tener relaciones sexuales ilícitas y las prescripciones de piedad filial, fidelidad conyugal, fraternidad y lealtad. Mucha sabiduría deben encarnar estas prohibiciones y prescripciones morales cuando son comunes a todas las religiones y culturas, y por ello son también excelentes motores para impulsar la acción ideológica y política.
Una de las mejores cualidades políticas de UPyD es la lucha contra la corrupción. Por otra parte como os dije en mi post anterior el principal obstáculo que tiene UPyD a la hora de llevar nuestro programa y nuestra propuestas políticas a un porcentaje, quizá por encima del 50 %, de votantes que solo se informan por televisión, es el cerrojazo informativo sobre UPyD de las televisiones públicas y privadas.
Dado que UPyD entiende como esencia de su acción política la lucha contra la corrupción, y hay pocas familias en todo el mundo que sean más corruptas y delincuentes, por acción u omisión, que la familia real, UPyD debería denunciar en el Tribunal Supremo a la familia real por la miríada de delitos que han cometido, llegando hasta Estrasburgo si fuera necesario. Si UPyD denunciara a la familia real al completo en el Tribunal Supremo el golpe mediático sería tan poderoso que las televisiones públicas y privadas se ocuparían de informar sobre UPyD durante mucho tiempo. Y el rebaño de votos que nos daría esta acción en todo el espectro político, pero sobre todo en la derecha política, sería ESPECTACULAR.
La inviolabilidad constitucional del rey debería poder salvarse con el argumento jurídico de que ésta está prevista para los delitos que se pudieran cometer en las leyes del estado que el rey se ve obligado a refrendar con su firma, y no a los delitos comunes que pueda cometer, ya que si entendiéramos jurídicamente que esa inviolabilidad le protege de todo delito o falta, llegaríamos al absurdo de que podría matar y robar a la vista de todo el mundo (Robar ha robado todo lo que ha querido desde 1.975 hasta la actualidad a la vista de la España más informada) sin que pudiéramos enjuiciarlo.
De todas maneras la caída de la dinastía borbónica va a suceder más tarde o más temprano, sobre todo porque estoy determinado a ello, y créanme si les digo que tengo potencia política, mediática e ideológica suficiente para ello; y también porque en la actualidad los medios y partidos políticos que ya están contra la monarquía son vozpópuli, El Confidencial, Libertad Digital, Es.Radio, La Gaceta, Intereconomía TV, IU y UPyD, con líderes de opinión tan poderosos como Roberto Centeno, Jiménez Losantos y Jesús Cacho, y esa familia corrompida hasta los tétanos desde Carlos IV hasta los príncipes de España, no aguantará mucho un empuje de esta capacidad y potencia.
El paratipo es como se llama en psicología a las personas y está compuesto por el genotipo o heredado a través de los genes, y el fenotipo o aprendido en el entorno familiar y social.
Pues bien el paratipo de todos los borbones está preñado de corrupción (Sobre todo de corrupción sexual que es la madre de todas las corrupciones, pues adultera el amor, que es la fuerza evolutiva más poderosa) desde Carlos IV hasta la actualidad del emputecido rey de España.
Es por todo ello que ni siquiera los príncipes de España son salvables para España, porque ella no es trigo limpio en base a lo que vamos sabiendo de ella por los medios, y él lleva el emputecimiento y el robo en el paratipo porque es lo que ha hecho toda su familia desde Carlos IV y lo que ha visto hacer a su padre.
Si les ha gustado este texto, les aconsejo que lean El Principio Divino, que es el mejor libro que se ha escrito en toda la historia de la humanidad, con diferencia sobre el segundo mejor libro que es La Sagrada Biblia. Si les gusta también pueden leer y descargar gratuitamente esa maravilla que es El Pensamiento de Unificación.
El Principio Divino y El Pensamiento de Unificación puede leerlos y descargarlos gratuitamente aquí: http://www.unificacion.org/
Se está cumpliendo el Apocalipsis cuando dice que los reyes adúlteros serán destruidos por el Señor de la Segunda Llegada.

A la atención de un pobre diablo mediático que responde al nombre de Santiago González y que escribe en El Mundo.        
Dice usted que el acertado fallo judicial del Juez Marcelino Sexmero sobre los escraches, está ayuno de sintaxis, y es verdad, de la misma forma que su columna (Abajo reflejada) está ayuna de toda moral que es asunto bastante más grave.
Dice que sería imposible hacerle un fisking (Que falta de respeto a los lectores de El Mundo es no poner la traducción del palabro para los que no saben inglés) riguroso a toda la pieza, ¡Pues anda que si se la hacemos a las columnas de Antonio Gala y Salvador Sostres en El Mundo!.
El señor Gala suele decir en cada columna tal cantidad de gilipolleces, demagogias y equivocaciones éticas, morales, intelectuales, literarias, históricas, filosóficas y jurídicas que el único interés del amoral Pedro J. Ramírez en que escriba en El Mundo, es enganchar a los lectores de izquierdas más tontos, al mismo tiempo que desacredita la ideología de izquierdas.
Lo de Sostres es aún peor, pues se dice católico y el egoísmo extremo y el desprecio por los trabajadores no burgueses universitarios, que desprenden sus artículos le configuran como un claro enemigo de Dios y de la doctrina social de la Iglesia Católica. Eso por no hablar de la confusión moral que demuestra cuando habla de que los españoles ven bien los emputecimientos del corrupto rey, cuando dice que le gustan el olor de las vaginas jóvenes, cuando nos habla de sus borracheras, y en fin, cuando defiende el hedonismo (Esa forma de egoísmo) cutre en sus artículos y lo confunde con una forma elevada de ser espiritual. No es más que un turboliberal, o sea un falso liberal, pues ignora que la esencia del liberalismo económico es el estado pequeño y que la forma más económica de pagar la sanidad y la educación públicas para una nación y para un individuo cualquiera, son el cheque escolar y sanitario. Si será idiota y andará perdido, que no sabe si es un secesionista o un españolista.
Dice usted señor González que el “Si se puede, pero no quieren” de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, debería explicitarse más para no legitimar que lo usen los delincuentes. Usted sí que es un delincuente mediático, por engañar a sus lectores que con semejante pirueta manipuladora comunicacional y moral.   
Dice que la frase “no son suicidios, son asesinatos” referida a los desahuciados que se suicidan, es una calificación legal ilógica. Falso, si leemos el derecho a la vivienda digna de todos los españoles que proclama la constitución prostituida y como las criminales élites extractivas, políticas, empresariales de capitalismo de amiguetes y mediáticas a las que pertenece usted; han violado este mandato constitucional, hasta conseguir que los pisos valgan hasta tres veces más que su valor real, es claro que todos esos desahucios que dejan decenas de miles de familias humilde en la calle y endeudadas de por vida, y los suicidios consecuentes, son abiertos crímenes de esas pútridas élites. 
Manipulando, intoxicando y desinformando, habla usted de “personas acosadas en su domicilio”, patrañero irresponsable al servicio de la venenosa oligarquía política, empresarial y financiera; esas personas no son acosadas, sino informadas, y desde la calle porque no entran en su domicilio. O sea puro ejercicio democrático de los derechos de reunión, manifestación y libertad de expresión.
Dice usted, perfecto irresponsable amoral, que le preocupa mucho que el niño de 16 meses de la vicepresidenta llorara, y que no pudiera salir de su casa durante veinte minutos; pero es tan cruel que no le preocupa lo más mínimo los desahucios de los miles de niños y sus familias directos a la miseria, el hambre, el desamparo terrible de no tener una vivienda donde guarecerse y quizá la muerte. 
Vuelve a revolcarse en la sucia mentira, cuando dice que los textos de la PAH entregados a los partidos políticos “coaccionan” a ellos y sus familias, porque confía en que la mayoría de sus lectores no van a leer esos textos para descubrir que también en eso les engaña.
Es verdad todo lo que critica de la inadmisible huelga del juez Sexmero, pero lo que no dice usted, es que la mafia mediática española al completo, se niega a informar a sus lectores que esa huelga es abiertamente anticonstitucional.
Por lo demás, su prosa y sintaxis tampoco es demasiado brillante, por la sencilla razón de que está enfeudada a la mentira manipuladora, intoxicadora y desinformadora; y eso siempre paga un precio. Ponga su prosa al servicio de la verdad y verá como mejora mucho su calidad mediática y humana.
No voy a colgar estos textos en su blog, porque el amoral Pedro J. Ramírez entiende que cualquier mínima crítica a su línea editorial o informativa, o a sus periodistas, debe ser implacablemente censurada. Así es como este pobre diablo entiende la libertad de expresión de sus lectores.
Podría dar decenas y decenas de razones por las que es acertado llamar amoral a Pedro J., pero solo daré algunas: La defensa que hace del Borbón delincuente emputecido, bóveda maestra que tapa toda la corrupción de las élites extractivas españolas a cambio de comisiones ladronas y uno de los funcionarios más corruptos y amorales del mundo. El apoyo a los crímenes y criminales terroristas de estado de los GAL y su denuncia y persecución, como venganza contra Felipe González por haberle echado de Diario 16. El numerito emputecido del vídeo de Exuperancia y lo caro penalmente que le costó a sus autores y divulgadores, para después ordenar hacer exactamente igual que le hicieron a él, a unas celebrities españolas de baja estofa. O la publicación en El Mundo de las columnas prostituidas de la tal Pandora Rebato, que se cree mujer liberada y no es más una alcahueta con acceso a Internet al servicio de los pajilleros que leen el mundo, y que sabedora de lo amoral sexualmente hablando que es, (Aunque desconoce que la amoralidad sexual es la madre y el padre de todas las demás amoralidades) no firma con su nombre y rostro esas columnas bochornosas y analfabetas en materia sexual, sensual, afectiva y moral. Y para que el “mensaje ético y moral, editorial e informacional”; en materia de sexualidad de El Mundo sea completo, toda esa basura Pandora Rebatesca, se acompaña de los anuncios de antros de putas en El Mundo. Por no citar su línea editorial e informativa, amoral e inmoral, a favor de los inmigrantes ilegales, abiertamente criminal; que no beneficia más que a las clases burguesas medias y medias altas (Un 9 % de la población aproximadamente) y perjudica a las clase burguesas bajas y al resto del pueblo no burgués universitario y al conjunto de España.
La prueba de que línea informativa y editorial es amoral e inmoral; es que en La Sagrada Biblia, que es junto con El Principio Divino, la obra maestra de la moralidad y la ética más elevada, no se encuentra ni una sola frase que justifique dar el trabajo a los extranjeros, para quitárselo a los israelíes. A pesar de que el corrupto, oscuro, pederasta, proetarra y secesionista catolicismo español; sea un poder fáctico más al servicio de las élites extractivas ladronas españolas en materia de doctrina a favor de la inmigración ilegal y salvaje.           
La terrible censura de la dictadura capitalista de derechas china, infinitamente más poderosa que todos los filtros censores de Pedro J. en El Mundo, es burlada todos los días de mil maneras inteligentes por los chinos; y sin embargo el idiota éste, cree que él, con recursos mucho menores, puede impedir la libre concurrencia de opiniones e informaciones en los foros de El Mundo.
Pues de entrada este texto lo voy a enviar y colgar para que lo lean decenas de líderes políticos, mediáticos y de todo tipo, además de los lectores de vozpópuli, Libertad Digital, La gaceta y El Confidencial Digital.
Y en cuanto al delincuente Borbón, no sigas defendiéndolo Pedro Jeta, porque nos vas a hacer más que desprestigiarte y el ridículo, porque voy a acabar con esa dinastía podrida, donde toda la familia real es delincuente por acción u omisión.
Voy a intentar convencer a mi abogado y al sindicato manos limpias para que pongamos una denuncia en el Supremo al rey, por todas las corrupciones que todos los españoles sabemos que ha cometido. Alegaremos que la inimputabilidad constitucional del rey, se debe entender a efectos de cubrirle de las leyes que refrenda en el BOE, que son responsabilidad de las cortes; y no del sinfín de delitos comunes que ha cometido, incluido el robo de la valiosísima colección de pintura duque de Hernani a sus legítimos herederos.  Sé que no tenemos apenas  posibilidad de que la politizada y corrupta justicia española la admita a trámite, pero aspiro a que medios independientes que no tragan la inmensa corrupción de esta familia, como es vozpópuli, Es.Radio, El Confidencial, Intereconomía; e internacionales como el New York Times y otros, le den publicidad a la querella y consigamos que todos los españoles sepan de las andanzas de esta familia emputecida, corrompida y ruin como pocas en España, para que presionen para que desaparezca de una vez por todas, la dinastía Borbona, corrupta completamente en su genotipo y fenotipo, desde los tiempos de Carlos IV.
También intentaré que partidos como IU y UPyD, que no tragan la monarquía y su corrupción, den cuenta de esta querella en el congreso de los diputados y en sus declaraciones.
Porque es imposible acabar con la corrupción de la casta política, mediática, financiera, alto empresarial y sindical, si no acabamos con el máximo protector de esa corrupción y de todos ellos, que es el rey.
Echar abajo a este régimen, de cualquier forma posible, incluidas las violentas, debería ser una obligación de todos aquellos españoles de bien, conscientes de lo enormemente podrido y poco democrático que es.
Por eso es deber de todos, apoyar a todos aquellos partidos e iniciativas de la sociedad civil, que de una forma u otra, pretenden acabar con este régimen, infinitamente peor que el de Franco. Bien destruyéndolo, o como pretende mi partido UPyD, reformándolo profundamente.
Saludos cordiales.
José Antonio Ruiz-Aragón Muñoz.




sábado, 18 de mayo de 2013

Sobre el apocalipsis.

En estos momentos se está cumpliendo la frase del Apocalipsis que dice que los reyes adúlteros serán destruidos por los ejércitos del bien del Señor de la Segunda Llegada www.unificacion.org.



LA CORRUPCIÓN INMENSA DE LA FAMILIA REAL ESPAÑOLA.


La Monarquía inútil: La corrupción siempre empieza por la cabeza (V)


Por Enrique de Diego.- “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. (Artículo 56,3 de la Constitución española de 1978).
La corrupción, como la putrefacción en los peces, siempre empieza por la cabeza. Cumpliendo la vieja máxima, Juan Carlos es un adelantado –si nos atenemos a la denuncia nunca desmentida del periodista Jesús Cacho- en materia de corrupción[4] –la practica, presuntamente, en gran escala cuando ese término no era de uso común- y, en su trayectoria, ese es un proceso progresivo. Zarzuela aparece de manera creciente en el itinerario de la cloaca, en la misma medida en que el monarca se siente blindado en su impunidad, tanto jurídicamente, situado en la Constitución por encima de la Ley, como por la persistente y unánime autocensura de los medios de comunicación, en una conjura de silencio propia de las peores tiranías.
La relación de personajes que se han movido en el entorno de Zarzuela constituye un elenco, casi un cuadro de honor en el peor sentido, de las malas prácticas y la mordida en España. Esa lista es, desde luego, tan sonora como escandalosa: Manuel Prado y Colón de Carvajal, Javier de la Rosa, el príncipe georgiano Zourab Tchokotua, Alberto Cortina, Alberto Alcocer, Mario Conde… Tres de ellos han pasado por la cárcel; dos la evitaron in extremis entre continuos rumores de gestiones reales cerca de la Justicia. Por poner las cosas en orden, Mario Conde pagó muy caro su cercanía y la influencia alcanzada sobre Juan Carlos. Es una víctima de Zarzuela. Manuel Prado y Colón de Carvajal fue siempre el conseguidor, el hombre del maletín, de un monarca que empezó con un pasar y ahora se le supone una considerable fortuna.
Los cuatro monárquicos que quedan –fuera de los intereses de la casta parasitaria- suelen incidir en la ejemplaridad de las personas que encarnan la institución monárquica como un elemento de legitimidad. Nada, incluso poniendo en el haber la férrea omertá de los medios, transmite ejemplaridad en la conducta del monarca. En ninguna de las acepciones posibles ni aún de las imaginables de la palabra ejemplaridad, en el uso común del término.
Más bien todo lo contrario. Zarzuela como sinónimo de corrupción, como antro de corrupción sin paliativos, como una moderna escuela de Alí Baba, como patio de Monipodio, colección impúdica de traficantes internacionales de armas, comisionistas de alto porcentaje, banqueros de virtud frágil y directos estafadores compulsivos es más que un secreto a voces, es una acusación explícita y documentada desde que en 1999 el riguroso periodista, Jesús Cacho, publicara su espléndido libro El negocio de la libertad (Editorial Foca), con su escabroso y demoledor capítulo 9, Los amigos de la desmesura. Antes de volver a esa referencia, nunca desmentida, nunca depurada en acciones legales, es preciso destacar que Jesús Cacho está bien lejos de ser un inconsistente libelista o un frívolo a despreciar, por el contrario, es una de las referencias de seriedad y solvencia en el periodismo de investigación y, más en concreto, en lo relativo al proceloso mundo de las finanzas; una pluma insobornable, que ha merecido siempre el máximo crédito en sus afirmaciones.
En cualquier caso, ningún dirigente democrático hubiera sido capaz de sobrevivir al continuo cúmulo de escándalos que han rodeado a la Zarzuela y al monarca. Hubiera bastado uno solo de ellos, y de mucha menor magnitud, para forzar el impeachment o para excitar el mínimo de celo de la más perezosa fiscalía anticorrupción o la consiguiente comisión de investigación parlamentaria. El monarca estaría inhabilitado in eligiendo o in vigilando, si se sostiene la ingenua suposición de que Juan Carlos ha tenido mala suerte a la hora de seleccionar sus amigos o que ha sido traicionado por ellos, abusando de la influencia adquirida por su cercanía a la familia real. No, Juan Carlos no ha estado en malas compañías por candidez. Vale aquí aquello de dime con quién vas y te diré quién eres.
Nadie ha corrompido a Juan Carlos. En último término, a tenor de los indicios, él sería el corruptor. Según Cacho, su introducción en los vericuetos de la mordida y el dinero negro es precoz. En efecto, una de las primeras cosas que llama la atención en su conducta es la precocidad, su condición de pionero. Se introduce en las zonas oscuras de la economía y la política, solicita abultadísimas comisiones ya cuando es príncipe, cuando ni tan siquiera ha accedido al trono.
De la oscura historia de Zarzuela pueden extraerse, de partida, algunas conclusiones: a) la corrupción de los más íntimos ha sido permanente, sin solución de continuidad, simplemente unos corruptos han ido siendo sustituidos por otros; b) la corrupción de los ya antes corruptos se ha intensificado al contacto con el monarca, con tendencia a sentirse impunes y a considerar que estaban en el cogollo, en el núcleo del tráfico de influencias en la sufrida piel de toro; c) la influencia sobre el monarca se ha conseguido demostrando capacidad para conseguir o imponer la omertá sobre las numerosas debilidades del monarca, de modo que la presunta corrupción se ha acompañado de constantes y crecientes restricciones a la libertad de expresión.
Aunque ya se ha citado la motivación, es conveniente insistir en el trasfondo pseudofreudiano –una especie de síndrome del ‘príncipe mendigo’- que le habría llevado a la venalidad: una infancia con dificultades económicas en el exilio de Estoril. “Siempre se ha dicho que –relata Jesús Cacho- la Casa Real española es pobre, y no sólo en comparación con casas reales como la británica, una de las mayores fortunas del planeta, sino con muchas de las familias de la alta burguesía española y no digamos ya de la aristocracia bancaria. Don Juan, conde de Barcelona, necesitó la ayuda continuada de una serie de nobles para mantenerse enhiesto en Estoril –incluso para vivir los últimos años de su vida- el estandarte de una Monarquía no afecta al franquismo; y su hijo Juan Carlos llegó al trono de España literalmente con lo puesto. Esa situación de penuria, que muchos monárquicos consideraban impropia de la Institución a la que el nuevo Rey representaba, se tradujo en una cierta manga ancha a la hora de valorar determinadas iniciativas del entorno real tendentes a proporcionar a la Casa los medios materiales adecuados a su alta función. Nadie se rasgó las vestiduras, en suma, a la hora de hacer posible que el Rey comenzara a consolidar un pequeño patrimonio.
“Una de las primeras formas conocidas para conseguirlo fue el petróleo, las comisiones del crudo que importaba España para cubrir sus necesidades de energía”.
Las comisiones del crudo deben representar cantidades astronómicas que, por cierto, pagan los usuarios en las gasolineras. La consecuencia sería que hemos pagado siempre más cara, artificialmente, la gasolina.
Jesús Cacho da detalles sustanciosos y concluyentes. “Alfredo Pardo, director de flota de Cepsa, tuvo que suspender un viaje a Kuwait que tenía programado para firmar un contrato multimillonario de compra de petróleo al emirato. El barril de crudo estaba en torno a los 13/15 dólares, y el precio estipulado en aquella operación quedó establecido en los 14,29 dólares, que, como es norma en este tipo de contratos, quedaron reducidos finalmente a 14,27, dos centavos menos como regalía que suele embolsarse el comprador.
Pero cuál no sería la sorpresa de Pardo cuando le anunciaron que no necesitaba viajar al emirato porque el viaje y la firma del contrato iba a correr a cargo de don Manuel Prado y Colón de Carvajal. ‘Fue la primera vez que oí hablar de este señor’.
“Muy pronto, sin embargo, esa minoría de españoles connaisseurs comenzaría a hablar largo y tendido de ‘Manolo’ Prado como el hombre que hacía y deshacía en Palacio”.
Esta relación con el crudo parece haberse extendido en el tiempo. El autor de este libro también ha conocido, de fuentes solventes, de ex directivos del máximo nivel de Cepsa, otra historia paralela: en los años ochenta, ante una nueva crisis de producción, relacionada con Irán, el embajador en Kuwait, Fernando Schwartz, había hecho gestiones para conseguir de dicha nación un suministro adicional, pero cuando esos directivos se pusieron en contacto con el Ministerio de Economía se les dijo que no hicieran nada que “de eso se encargaba Manuel Prado”.
Manuel Prado y Juan Carlos de Borbón han constituido una unidad de negocio. Más claro, agua; reseña Cacho: “Prado es the servant, el valido, un hombre, en origen, sin grandes caudales, que tiene el dinero que el Rey ha querido que tenga como administrador suyo”. Vale para ellos el viejo lema de los Reyes Católicos: tanto monta, monta tanto.
Esa especial relación de negocio entre Prado y Borbón, Borbón y Prado es, también, destacada en la biografía oficial y autorizada de Sabino Fernández-Campo, escrita por el periodista Manuel Soriano, en la que se abunda en las continuas interferencias de Prado en el devenir de Zarzuela, en su condición de alter ego del monarca. Púdica pero significativamente, indica Soriano que Manuel Prado “al prosperar en el mundo de los negocios abandonó para siempre su empleo de funcionario de la Organización Sindical”.
Andando el tiempo, para desarrollar su labor de intermediación y comisionista, a Manuel Prado se le dotó de privilegios de Estado.
“Prado –explica Soriano- no es diplomático de carrera, pero fue nombrado embajador at large, es decir, sin embajada en ningún país pero disponiendo de pasaporte diplomático que le permite viajar con mayor libertad de movimiento y más protección oficial. Ha realizado muchas misiones por todo el mundo como embajador extraordinario y plenipotenciario al servicio directo del Príncipe, primero, y del Rey, después”. Cacho relata que Manuel Prado podía utilizar y utilizaba papel con membrete del monarca y, con su nombre, pedía ingentes cantidades de dinero, que han condicionado la soberanía nacional.
Otra acusación de presunta corrupción precoz, explícita y directa. “Henry Ford II, presidente de la multinacional norteamericana del mismo nombre, había oído hablar de Manuel Prado cuando, con varios meses de antelación a su primera visita a España, adonde viajó el 25 de marzo de 1974 para colocar en Almusafes (Valencia) la primera piedra de la factoría española Ford, recibió una cariñosa carta del entonces Príncipe de España recomendando encarecidamente a su amigo Manuel Prado como la persona adecuada para facilitar todos los trámites legales necesarios en nuestro país. Juan Carlos de Borbón se despedía dejando constancia de que una respuesta positiva sería adecuadamente valorada en un próximo futuro”.
La instauración en el trono, el inicio de su reinado, hace que el tándem Juan Carlos de Borbón-Manuel Prado Colón de Carvajal perciban mayores posibilidades de negocios y en dimensiones mucho más elevadas.
Tanto Jesús Cacho, como Manuel Soriano, como Jesús Palacios, en los libros ya citados, describen con pelos y señales una de las primeras peticiones de ayuda de Juan Carlos a las monarquías árabes en forma de carta. Asadollah Alam, jefe de la casa del derrocado sha de Persia, la publicó en su libro The Sah andI. The confidential Diary of Iran’s Royal Court, 1969-1977, editado en Londes en 1991.
El texto de la carta reza así:
“Mi querido hermano:
Para empezar, quisiera decirte lo enormemente agradecido que estoy de que me enviaras a tu sobrino, el príncipe Saharam, a verme, proporcionándome así una rápida respuesta a mi llamada en un momento de gran dificultad para mi país.
A continuación me gustaría ofrecerte un breve resumen de la situación política de España y la evolución de las campañas de los partidos políticos.
Cuarenta años de un régimen totalmente personal le han hecho mucho bien al país, pero al mismo tiempo han dejado a España sin estructuras políticas, hasta tal punto, que representa un grave riesgo para la consolidación de la monarquía. Tras los seis primeros meses del gobierno de Arias, que también me vi obligado a heredar, en julio de 1976, designé a un hombre más joven y menos comprometido, al que conocía bien y gozaba de mi total confianza, Adolfo Suárez.
A partir de ese momento me juré seguir el camino de la democracia, procurando estar siempre un paso por delante de los acontecimientos para evitar una situación como la de Portugal, que podría ser incluso más peligrosa en mi país.
La legalización de varios partidos políticos les ha permitido participar libremente en la campaña electoral, elaborar sus estrategias, emplear los medios de comunicación de masas para su propaganda y la presentación de la imagen de sus líderes, a la vez que se aseguraban un soporte financiero sólido; la derecha asistida por el Banco de España, Los socialistas por Willy Brandt, Venezuela y otros socialistas europeos; los comunistas, por los medios habituales.
Mientras tanto, el primer ministro Suárez, a quien yo había dado la responsabilidad de gobernar, sólo pudo participar en la campaña electoral durante los ocho últimos días, sin disponer de las ventajas y oportunidades que te he explicado anteriormente y de las que otros partidos políticos se beneficiaron.
Pese a esto, solo y con una organización apenas formada, financiada con préstamos a corto plazo de particulares, consiguió alzarse con una victoria clara y decisiva.
Sin embargo, al mismo tiempo, el Partido Socialista obtuvo un porcentaje de votos mucho mayor de lo esperado, que podría suponer una seria amenaza para la seguridad nacional y la estabilidad de la monarquía, puesto que me han informado fidedignamente que ese partido es marxista. Una parte del electorado no es consciente de esto y lo votan en la creencia de que, a través del socialismo, España podría recibir ayuda de los grandes países europeos como Alemania o alternativamente de países como Venezuela, para reactivar la economía española.
Por esta razón, es imprescindible que Adolfo Suárez reestructure y consolide la coalición centrista, para crear un partido político que sirva de soporte para la monarquía y la estabilidad de España.
Para lograrlo, el primer ministro Suárez necesita más que nunca toda la ayuda posible, ya sea de sus compatriotas o bien de países amigos preocupados en preservar la civilización occidental y las monarquías establecidas.
Es por este motivo, mi querido hermano, que me tomo la libertad de solicitar tu apoyo en nombre del presidente del gobierno Suárez en esta crítica coyuntura; las elecciones municipales se celebrarán dentro de seis meses, y es ahí, más que en ningún otro momento, donde nos jugaremos nuestro futuro.
Por eso, me tomo la libertad, con todo respeto, de someter a tu generosa consideración la posibilidad de donar la cantidad de 10.000.000 (de dólares) como tu contribución personal al fortalecimiento de la monarquía española.
En el caso de que mi petición merezca tu aprobación, me tomo la libertad de recomendar una visita a Teherán de mi amigo Alexis Mardas, quien seguirá tus instrucciones.
Con todo mi respeto y amistad. Tu hermano. Juan Carlos”.
Alexis Mardas era un intermediario amigo de Constantino de Grecia. De la contestación del sha, sólo sabemos lo indicado por Asadollah Alam en su libro, que estaba expresada “en términos afectuosos pero mucho más prudentes que la del Rey de España”. No era difícil, porque la imprudencia es tan superlativa que sólo puede resultar inteligible a la luz de la impune inmunidad de la que se ha rodeado el monarca, y del espeso silencio de los medios respecto a sus fragilidades. Cacho sitúa a Manuel Prado como autor material de la misiva. El infantil desarrollo lógico de la carta resulta en algunos tramos hilarantes si no fuera un grave caso de corrupción y de una mendicidad efectuada en nombre de España. Si se tiene en cuenta que la más acendrada doctrina monárquica situaba, desde antes de la transición, el acceso al poder del partido socialista como el momento de consolidación de la institución, esa referencia a la mencionada formación política como enemiga de la corona y grave riesgo para la monarquía, merecería ocupar alguna nota a pie de página en la antología de la picaresca española, con Prado y Borbón en los papeles de Rinconete y Cortadillo. Juan Carlos no aprendió la corrupción del felipismo, ni presuntamente se corrompió con la cultura del pelotazo, sino que en tan oscuras materias es un adalid, a tenor de lo descrito por Cacho, y Prado, un adelantado, el adelantado del Golfo Pérsico, como su antepasado lo fuera de la mar océana.
Para Cacho, “el texto transcrito refleja fielmente la arquitectura mental de quienes rodeaban al Rey de España, y en particular la de su albacea mayor, Prado y Colón de Carvajal, y es la clave del arco de un razonamiento según el cual todos los Reyes de la media luna se sienten inseguros porque pertenecen a otra época, son sátrapas cuasi medievales que no han pasado bajo el arco voltaico de una democracia parlamentaria, de modo que conviene a esos Reyes la existencia de monarquías europeas, monarquías que aúnan tradición y modernidad y son a la vez coartada y espejo en el que mirarse. Pero buena parte de esas monarquías están más tiesas que la mojama, razón por la cual los ‘hermanos’ ricos estaban obligados a aportar su óbolo para facilitar una consolidación que a todos convenía”.
“Lo que Prado –según Cacho- planteaba, en suma, era una especie de ‘derrama’ entre los riquísimos reyes del petróleo, demanda a la que la monarquía saudí, que se sepa, respondió favorablemente con la concesión de un crédito por importe de 100 millones de dólares (unos 10.000 millones de pesetas, grosso modo), a pagar en diez años y sin intereses”.
El pase del cepillo por los ‘hermanos’ de las monarquías árabes produjo, andando el tiempo, algunas escenas propias de los hermanos Marx o del cine de Berlanga.
“Estaba claro que la familia real saudí le estaba haciendo al Rey de España un regalo no inferior al principal de ese crédito, puesto que, con los tipos de interés entonces vigentes, bastaba con colocar esos 10.000 millones en un banco para doblar, como poco, esa cifra al cabo de los diez años pactados.
“Pero Prado, que como peticionario se desempeñaba con gran brillantez y habilidad, en cambio como inversor se demostró un desastre, porque, en lugar de administrar prudentemente esa suma que por sí misma podía convertir al Rey de España en un hombre muy rico, decidió invertirla en negocios que resultaron ruinosos (entre otros, en el proyecto urbanístico de Jerez Castillo de los Garciagos). El administrador real se vio obligado a contarle al Rey que había perdido buena parte de los 10.000 millones prestados por el rey Fahd, o ésa fue la especie que se propagó a los cuatro vientos, de modo que transcurrieron los diez años y la Casa Real se encontró con la desagradable sorpresa de tener que devolver 100 millones de dólares que no tenía. O tal decía.
“Y es que los saudíes, en contra de lo que Prado hubiera podido pensar, estaban decididos a recuperar su dinero. De la tarea de reclamar la devolución del principal quedó encargado un hermano del rey Fahd, con espléndida casa en la Costa del Sol. Ocurrió entonces que el príncipe saudí llamó un día desde Marbella, pleno mes de agosto, finales de los ochenta, anunciando su intención de acudir a almorzar con los Reyes a Palma de Mallorca, donde a la sazón se encontraban de vacaciones.
“La iniciativa produjo una enorme conmoción en Marivent, donde, a toque de corneta, se presentaron Manuel Prado y el supuesto príncipe Tchokotua. Reunión de pastores sobre una pradera de nervios y conciliábulos. El interés de Palacio por cumplimentar adecuadamente al príncipe saudí era obvio. Había que recibirlo con todos los honores y despedirlo de igual modo, aunque sin un duro, de modo que era absolutamente necesario que volviera contento a Marbella.
“Pero entonces ocurrió algo que nadie había previsto, una divertida equivocación más propia de sainete teatral que de protocolo real. Porque, a la hora prevista para el aterrizaje del jet privado del saudí en el aeropuerto militar de Palma, allí estaba Prado y todo su séquito con la mejor sonrisa puesta a pie de pista, sonrisa que se fue transformando en cara de sorpresa cuando comenzaron a descender los pasajeros sin que apareciera una sola chilaba, y que se convirtió en gesto de horror al comprobar que entre quienes caminaban a su encuentro, en pleno sol, no se encontraba el hermano del rey Fahd ni Cristo que lo fundó. Se trataba de gente importante, sí, nada menos que los duques de York, que llegaban a Palma invitados a pasar unos días con los Reyes de España.
“¡Un lío memorable! Manolo Prado, horrorizado, salió corriendo hacia el aeropuerto civil de Palma, pero cuando llegó el morito, tras comprobar que nadie había acudido a recibirlo, ya había levantado el vuelo partiendo de regreso a Marbella y muy enfadado ante la falta de cortesía de sus anfitriones palmesanos.
“¡Se armó la de Dios es Cristo! Muebles y sillas de época pagaron aquel día el pato del enfado real, que es la forma que suele utilizar el Monarca para descargar su adrenalina cuando está enfadado. El Rey, consternado, llamó rápidamente al príncipe saudí para presentarle sus disculpas, y volvió a hacerlo varias veces a lo largo del día para rogarle encarecidamente que viajara de nuevo a Palma al día siguiente, donde tendría el honor de almorzar con él.
“Por fortuna, el hermano del rey Fahd accedió, de modo que el enfado regio se trocó en real y abierta alegría, y no tanto por lo agradable que resultó el almuerzo como por el hecho de que el de la chilaba ‘nos ha dado cinco años más para devolver el dinero’.
“Parece, sin embargo, que los cinco años transcurrieron sin que Prado lograra encontrar la lámpara de Aladino que le ayudara a devolver esos 10.000 millones. Hace apenas tres años, en el verano del 96, el eco de la llegada a Palma del representante de la familia real saudí reclamando el dinero inundó de nuevo Marivent con sus terroríficas connotaciones: ‘¡Qué viene el moro cabreado, y quiere cobrar!’ era la frase que corría de boca en boca por Palacio. Nadie sabe a estas alturas si Prado ha devuelto esa suma”.
Tal y como está descrita la historia, el lector, de seguro, sentirá la tentación de esbozar una sonrisa como si se tratara de una película de enredo. Resulta notoriamente hilarante. El lector, también, puede llegar a la conclusión de que no está implicado en ella, de que es algo que sucede en las alturas, al margen de su interés y su vida cotidiana. Sin embargo, la reacción lógica debería ser la de sentir vergüenza e indignación. En la interpretación más benigna, nos encontramos ante el Jefe del Estado español en la desmerecida función de sablista y estafador. Eso afecta a la dignidad nacional. En la menos benigna, pero más obvia, más pegada a la realidad, la principal autoridad de España, quien encarna la institución que, supuestamente, simboliza la unidad nacional, es un moroso de la petromonarquía saudí, la impulsora del integrismo islámico, la financiadora y difusora del wahabismo suní.
Quien debe a alguien, en mayor o menor medida está condicionado, depende del prestamista, está sometido a él y a sus intereses. Siendo el Jefe del Estado el dependiente, su sumisión no es estrictamente personal, sino que afecta a su representatividad, a su influencia en la política exterior; daña a toda la nación, merma sustancialmente la soberanía nacional. Ya no estamos en el terreno de la estafa, entre personas privadas, sino en el de la lisa y llana traición a la Patria.
Ninguna nación puede admitir que los timoneles de su Estado estén al servicio de potencias extranjeras. Esa situación representa tal merma en la capacidad de maniobra de la soberanía nacional que no puede tolerarse.
De hecho, la monarquía saudí ha hecho algunas inversiones ‘ideológicas’ en España, de la mano de Juan Carlos. En 1976, 18 países musulmanes con representación diplomática en España firmaron un acuerdo para erigir una mezquita en Madrid. Sin embargo, el proyecto quedó postergado 11 años, hasta que el rey Fahd de Arabia Saudí aportó la financiación necesaria (2.000 millones de pesetas) para ejecutar la construcción. Tras cinco años de obras, el 21 de septiembre de 1992, el monarca saudí y Juan Carlos de Borbón inauguraron el edificio. El conjunto de la mezquita de la M-30 (su fachada oeste da a dicha circunvalación de la capital) consta de 12.000 metros cuadrados distribuidos en seis plantas, cuenta, además de la mezquita, con un colegio o madrasa, biblioteca, dos salas de exposiciones, un museo, un auditorio, un gimnasio, las viviendas del director y del imam, un restaurante y una cafetería.
Toda la fachada del complejo es de mármol blanco. La mezquita de la M-30 es el centro de difusión del integrismo islámico por toda España, el mayor foco del wahabismo. Pasados unos años, el 11 de marzo de 2.004, sería el lugar alrededor del cual se irían formando y ahormando, los terroristas islámicos que perpetraron la masacre de los trenes de Atocha, con el terrible balance de 192 muertos. Y nunca se ha puesto coto alguno a la difusión en España del wahabismo que representa un gravísimo peligro en el momento actual.
El campo de negocios del tándem Prado-Borbón ha sido, ciertamente, amplio, de máximo nivel y sin que falte el lucrativo del tráfico de armas. “Desde los primeros negocios –escribe Cacho- de carne con Argentina, que fracasaron prematuramente, hasta la más boyante intermediación en la compraventa de petróleo y de armas en Latinoamérica y en los países árabes, Prado se movió con gran habilidad en el mundo económico internacional. Una de sus sociedades más emblemáticas era el holding Trébol, en la que también participaba el príncipe Zourab Tchokotua. Este príncipe de origen georgiano, también era íntimo amigo de don Juan Carlos desde que coincidieron en un colegio suizo. A la sociedad Trébol se incorporó posteriormente el rey Simeón de Bulgaria”.
Conviene insistir en lo obvio: la unidad de negocio Manuel Prado y Juan Carlos de Borbón. Ello ayuda a poner en su contexto el grave escándalo KIO, con otra petromonarquía de por medio, en este caso la de Kuwait. “El escándalo –relata Jesús Cacho- tuvo su origen en la invasión de Kuwait por el ejército de Sadam Hussein, lo que motivó la intervención americana y británica para expulsar a los invasores iraquíes e instalar de nuevo a la familia Al Sabah al frente del emirato. Sólo entonces se supo que, además de los pozos de petróleo, habían ardido casi 55.000 millones de pesetas de las cuentas que la Kuwait Investment Office (KIO) mantenía en su filial española, el Grupo Torras, cantidad que se utilizó, en buena parte, para el pago de favores políticos en pro de la liberación del emirato.
“Los pagos se ‘justificaron’ en Kuwait por la necesidad de que, durante la llamada ‘Tormenta del Desierto’, la aviación norteamericana pudiera disponer a su antojo de las bases aéreas españolas de Rota y Torrejón, para lo que era preciso ‘untar’ a los políticos.
“Javier de la Rosa, que dependía de la cúpula de KIO en Londres, habría actuado como ‘pagador’ de lo que, sin duda, constituye una de las más monumentales estafas de todos los tiempos. Alguien habría engañado a la familia Al Sabah en el exilio haciendo creer a sus miembros que el Rey de España disponía de la facultad de autorizar la utilización de las bases por los norteamericanos, facultad que en última instancia corresponde al Gobierno y al Parlamento.
“Cuando, tras la retirada iraquí, una nueva rama (en un muy peculiar sistema de alternancia) de los Al Sabah se instaló en el emirato, pronto se descubrió el engaño o, en todo caso, la radical desmesura de los pagos. El paso siguiente consistió en querellarse en Londres y Madrid contra los responsables de KIO, su presidente, Fahad Mohamed Al Sabah, miembro de la familia reinante, su primer ejecutivo, Fouad Khaled Jaffar, y el propio De la Rosa en España”.
“De la Rosa ha reconocido en declaración jurada ante la Corte de Londres haber entregado a Manuel Prado hasta 160 millones de dólares en tres pagos de 80, 20 y 60 millones, aunque otras fuentes elevan la cifra final a 200 millones (unos 30.000 millones de pesetas. Parece evidente que hasta los 55.000 totales media un buen trecho que han debido saltarse a la torera los propios mandamases de KIO, tanto en Londres como en Madrid (…) La única verdad irrefutable en este caso reside en el hecho de que Manuel Prado y Colón de Carvajal reconoció ante el juez Moreiras haber cobrado, vía Javier de la Rosa, efectivamente 100 millones de dólares de KIO, cobro que pretendió justificar como el pago de dictámenes y trabajos de asesoría por él realizados para el catalán”.
La historia de la estafa tuvo escenas, de nuevo, rocambolescas. “La decisión de los Al Sabah de reclamar en los tribunales la devolución del dinero desaparecido llevó a Manuel Prado a un estado cercano al paroxismo. Entre las iniciativas emprendidas, a cual más alocada, ninguna tan temeraria como las más de seis horas de conversación telefónica que, desde España y en distintas llamadas, mantuvo con el emirato y que terminaron, en forma de cintas grabadas, en manos del propio Javier de la Rosa, quien, fiel a su estilo, las hizo circular por medio mundo. Manolo Prado ha pasado por este caso como elefante por cacharrería. Y todo por no devolver el dinero, que hubiera sido lo más inteligente a par que justo.
“Obsesionado por salvarse de la quema, el sevillano viajó a Kuwait y estableció una fluida relación telefónica con el emirato para intentar convencer a su Gobierno del riesgo que implicaba la aparición de su nombre entre los ‘cobradores’. En concreto, pedía una carta oficial en la cual quedara constancia expresa de que él no había recibido dinero alguno.
“El estrambote del caso, de acuerdo con la versión extendida por el propio De la Rosa, lo pusieron los propios kuwaitíes, probablemente un grupo opositor a la familia reinante, entrando en contacto con el catalán y ofreciéndole unas cintas grabadas con las conversaciones de Prado, con la promesa de sacarle del pleito de Londres a cambio de que les facilitara toda la información de que dispusiera sobre los Al Sabah. Fue así como el famoso JR comenzó a recibir semanalmente su ración de cinta con la inconfundible voz de Manuel Prado hablando en francés, y también en castellano, con gente como el ministro Belloch, porque, para enfatizar su importancia, grababa las conversaciones ‘interiores’ que le parecían interesantes para pasárselas a continuación a los kuwaitíes, que, a su vez, le grababan a él, para terminar el recorrido en De la Rosa.
“Con el desparpajo que le caracteriza, Prado no deja títere con cabeza. Tratando de salvarse por su cuenta, se sirve del Rey llamándolo ‘mon patron’, ‘mon ami le patron’, ‘sa majesté’, ‘il connais tout…’ Prodigio de discreción, detalla la existencia de unas cuentas comprometedoras en Liechtenstein, cuya numeración (letras y números) cita; dice que el Gobierno está al corriente; considera que el prestigio del Rey en la sociedad española ha quedado afectado por culpa del escándalo de Mario Conde, hasta el punto de que no podría aguantar otro golpe similar, etc”.
Vienen luego las propuestas de Luis María Anson, el monárquico oficial, de que abdicara Juan Carlos en su hijo y de que Manuel Prado pusiera tierra de por medio, marchándose a Suiza. “Javier de la Rosa ofreció las cintas al Rey. Lo hizo a través de Paco Sitges, pero el Monarca, tras parlamentar largo y tendido con su amigo, se negó en redondo a escucharlas. Muy preocupado, lo que hizo el Rey fue pedir al príncipe Felipe que escribiera una carta dirigida al príncipe heredero de Kuwait, de sesenta y siete años, aludiendo a la necesidad de que ‘arreglar las cosas entre nuestros dos pueblos hermanos…’, misiva de la que, al parecer, dio cuenta la televisión kuwaití”.
Quizás el lector no ha recalado en que se trata de una estafa en la que hay una guerra de por medio, en la que muere gente, en la que soldados entregan su vida, en la que soldados españoles estuvieron de misión en el Golfo, mientras en las alturas se hace negocio con su sufrimiento, sin atender a escrúpulos morales. También el lector puede darse cuenta de que es una historia, en lo fundamental, hurtada a los españoles. Las cintas de marras nunca fueron filtradas, nunca se dieron a conocer a la opinión pública, lo que indica el bajo nivel de libertad de expresión existente en España, sobre todo, cuando están la monarquía y Juan Carlos de por medio.
La cuestión es que la corrupción tiene siempre consecuencias. No sólo económicas, aunque ya los españoles saben en sus propias carnes, en sus propios sueldos los funcionarios, en sus pensiones, los jubilados, en su paro, más de cinco millones de trabajadores, que el montante de lo sustraído, de una manera u otra, siempre termina pagándolo el contribuyente. La corrupción tiene otro efecto letal: condiciona la política, degenera a la democracia, establece zonas opacas que pudren al cuerpo social. Es notorio que nuestra política exterior con las petromonarquías, con Marruecos, con los países árabes, está condicionada con estos supuestos negocios presuntamente corruptos de Manuel Prado-Juan Carlos de Borbón.
El libro de Jesús Cacho, El negocio de la libertad, tiene como tesis central la degeneración corrupta de la democracia española a manos del polanquismo y el felipismo, y como corolario la abjuración de José María Aznar, desde el inicio de su mandato, de cualquier veleidad regeneracionista, su sumisión al entramado sombrío de la cúpula del Estado español. No se levantaron las alfombras del GAL, con todas sus consecuencias, que hubieran llevado a Felipe González a los tribunales y, probablemente, a la cárcel de Guadalajara, por dentro, claro. Cacho abunda en los mensajes de un González histérico a Juan Carlos respecto a su disposición a tirar para arriba, al supuesto conocimiento del monarca respecto al terrorismo de Estado, cuestión tratada en, al menos, en una Junta de Jefes de Estado Mayor, en la segunda quincena de octubre de 1983.
Tal y como reseña Cacho, “el Monarca debió conocer, a través de los despachos semanales que mantenía con el presidente del Gobierno, la operación en marcha para responder al terrorismo etarra con sus mismas armas. ¿Es éste el origen de la descarada seguridad exhibida por González en el sentido de que jamás sería ‘empitonado’ por el caso GAL?”
Abunda Cacho en que “los mensajes de Felipe, con su implícita carga de profundidad, causaron gran conmoción en Zarzuela. El riesgo de que el personaje, sintiéndose amenazado por el caso GAL, tirara de la manta llevándose por delante todo el edificio constitucional no podía ser obviado.
“El entorno del Monarca –sin duda el más asustado- estaba, sin embargo, convencido de que el ex presidente jamás realizaría una declaración comprometedora contra la Corona, aunque sí haría todas las maniobras previas necesarias para no llegar a sentarse en el banquillo, incluyendo, por supuesto, la advertencia de que también el Rey estaba la corriente de lo ocurrido”.
Llega a decir que “por Madrid se había extendido como la pólvora lo ocurrido entre el Monarca y Aznar en el último despacho del verano del 98 en el Palacio de Marivent, en Palma, que había resultado un mano a mano tenso, agrio incluso, en el que, según parece, el Rey había reprochado al presidente del Gobierno el haber permitido que el caso Marey acabara llegando finalmente a los tribunales de Justicia”.
La capacidad de chantaje de Felipe González no estribaba sólo en su capacidad de tirar por elevación hacia el monarca en el caso GAL, también podía hacer revelaciones de supuesta corrupción económica. Así lo indica la significativa anécdota que relata Jesús Cacho:
“Felipe podría callar todo lo que sabe, que es mucho, en torno a las finanzas del Monarca y los escandalosos negocios de Manuel Prado Colón de Carvajal, el ‘amiguísimo’. En realidad lleva muchos años haciéndolo. Así se puso de manifiesto un día en la antecámara regia, donde el entonces presidente del Gobierno estaba esperando a ser recibido por el Monarca para uno de sus habituales despachos. Era una de las cosas que peor llevaba, aquella espera protocolaria que entendía como un lamentable despilfarro de tiempo, esperar sin necesidad, para marcar rango y distancias, hasta el punto de que a veces se ponía nervioso, pero si no está haciendo nada, coño, ¿por qué me hace esperar? Hasta que un día en que la prórroga se hizo particularmente enojosa se destapó, muy enfadado, con un comentario que dejó helada a la persona con la que compartía antesala:
- ¡Y dile a Manuel Prado que se conforme con el 2 por 100, porque eso de cobrar el 20 es una barbaridad!…
- Oye, oye, presidente –replicó el interlocutor-, ni le puedo decir nada a Manolo Prado, ni sé de qué me estás hablando.
Estaba hablando, al parecer, de las comisiones del petróleo importado por España de determinado país árabe”.
La cuestión, en suma, es que, por indicación regia, el primer ministro de Defensa de la etapa Aznar fue Eduardo Serra, con la finalidad manifiesta de echar la mayor tierra posible sobre los GAL y meter bajo siete llaves los documentos del CESID que podrían implicar a Felipe González. Con esa medida, Aznar y el PP se inhabilitaron para regenerar la democracia española, y una de las consecuencias de tal cesión, es que la corrupción, extendida por todo el cuerpo político, ha terminado instalándose de manera capilar y a través de todas sus estructuras en el propio PP.
No es el único chantaje, en ese caso político, al monarca del que tenemos noticia. Hay otro que responde más a la acepción habitual del término, y que parte de la agitada vida afectiva de Juan Carlos. “Parece –cuenta Cacho- que la relación de amistad con una famosa vedette del espectáculo y de la televisión (por todos los datos se está refiriendo a Bárbara Rey) comenzó a finales de los setenta y siguió viva hasta un buen día, mes de junio del 94, en que la bella supo, con frases amables, que la historia había terminado.
“El entorno palaciego siempre creyó que la artista se iba a dar por satisfecha con el timbre de orgullo que representa el haber mantenido durante casi catorce años una hermosa amistad con el Rey de España, pero estaba equivocado. La dama no estaba dispuesta a pasar página tan fácilmente y, con el soporte de cierto material que ella misma había hecho grabar con motivo de la última visita recibida en su chalet, comenzó a presionar: ‘Le he entregado lo mejor de su vida, le he dado consuelo cuando ha sido menester, y ahora quiere decirme adiós. Ni hablar’.
“La preocupación esencial residía en ciertas frases, contenidas en la grabación en poder de la bella, relativas a los sucesos del golpe de Estado del 23-F. Y a Palacio, que ya había puesto al corriente de lo que ocurría a Emilio Alonso Manglano y su CESID, no se le ocurrió nada mejor que encargar el asunto a Manuel Prado y Colón de Carvajal. Todo pareció entrar en vías de solución gracias a un programa en TVE que arregló el entonces director general del Ente, Jordi García Candau, y que devolvió fugazmente a la bella al estrellato de la pequeña pantalla. La paz duró, sin embargo, lo que el mencionado programa de televisión, porque, una vez desaparecido de parrilla, la señora, con un ritmo de vida difícil de soportar para cualquier economía, comenzó de nuevo a presionar.
“La solución consistió, de nuevo vía Prado, en instalar en casa de la bella una caja fuerte en la cual se acordó guardar un maletín con todo el material, fotografías y grabaciones de audio y de vídeo. Una vez al mes se abría la caja fuerte, se comprobaba que el material seguía en el maletín, se volvía a cerrar y Prado hacía entrega a la señora de un sobre cerrado con el estipendio mensual, unas fuentes dicen que un millón de pesetas, otras que bastante más. Y así a lo largo del 95 y parte del 96.
“En uno de tales chequeos mensuales ocurrió un incidente que de puro estrafalario rozó lo chusco. Y es que la estrella creyó oír un tímido tic-tac que juzgó procedía del maletín y, pensando que le habían colocado un artefacto dentro, lo agarró por la anilla, espantada, y lo lanzó a la piscina: un trozo de la Historia de España flotando sobre el reflejo azul de un estanque doméstico.
“Parece que la llegada a Moncloa de José María Aznar truncó tan consuetudinario ir y venir al chalet de la bella. El nuevo presidente pidió la relación de gastos reservados de Presidencia y ordenó cerrar el grifo, lo que provocó el enfado de la beneficiaria, que exigió entonces un aumento de la asignación hasta los dos millones mensuales para seguir siendo discreta, promesa que sólo cumplió en parte, puesto que una noche acudió a una comisaría de Policía para presentar una denuncia por supuestas amenazas de muerte.
“El asunto ha quedado saldado por Fernando Almansa. Se arregló, al parecer, comprando el material a una agencia extranjera, en cuyo poder estaba, y pagando una suma que diversas fuentes sitúan en los 4 millones de dólares, unos 600 millones de pesetas al cambio actual”.
¿Qué sucede cuando el monarca o un miembro de la familia real, en hipótesis, es sobornado? La monarquía es en sí misma la ruptura del imperio de la Ley y una quiebra privilegiada del Estado de Derecho. El 19 de junio de 2010 se casaron, en la catedral de San Nicolás de Estocolmo, la Kronprinssesa Victoria y el príncipe Daniel. Los recién casados iniciaron una tan polémica como paradisíaca luna de miel a gastos pagos. El magnate Bertil Hult puso a su disposición un avión privado para que se desplazaran a Tahití, así como su fastuoso yate, y también la mansión que el multimillonario posee en el Estado de Colorado. La indignación de los suecos ante el soborno en especie se plasmó en ocho querellas por corrupción y tráfico de influencias.
El 20 de agosto de 2010, un ‘muy nervioso’ fiscal general, Gunnar Stetler, hizo pública la desestimación de las querellas porque “las realezas no son funcionarios del Estado en el propio sentido de la palabra, como puede serlo un primer ministro. La Kronprinssesa Victoria ha heredado su posición y no puede incluirse en esa categoría. Eso quiere decir que aunque alguien haya intentado sobornar a Victoria, nunca puede ser acusada de soborno”. Si un monarca o un príncipe o una princesa, no son funcionarios, ¿entonces qué son? ¿Privilegiados impunes? Porque por estos lares el monarca llegó a pedir a los empresarios mallorquines que, en contraprestación a su promoción turística de las Islas con sus prolongados y ociosos veraneos, debían, entre todos, comprarle un barco nuevo, o el mismo príncipe regatea con el barco ‘CAM’ fletado para él, por una institución financiera, ahora en serias dificultades.
A fin de cuentas, la corrupción generalizada que ha padecido y padece el sistema español, lo que Cacho denomina “el entramado del régimen surgido de la transición”, y que no sólo es político, sino también económico y mediático (lo que he descrito y denominado como la ‘casta parasitaria), no ha quedado circunscrito al felipismo, ni al polanquismo, sino afecta a todas las estructuras, a todos los partidos, y constituye una de las señas de identidad más claras del ‘juancarlismo’. No es cierto que, ni de lejos, los niveles de corrupción alcanzados bajo el reinado del monarca existieran antes. Profesionalmente, en Alicante, pude conocer a alcaldes franquistas como Pedro Zaragoza, de Benidorm, Agatángelo Soler, de Alicante, o Primitivo Quiles, de Elche. Todos tuvieron una gestión de una honradez acrisolada, sin mácula, en pleno boom turístico e inmobiliario. En el caso de Pedro Zaragoza, padre del Benidorm moderno, el cargo no hizo otra cosa que costarle dinero de su patrimonio personal.
En contraposición, la historia es real, en doble sentido del término: el empresario de discotecas compartía jornada de caza con el monarca. Vecino de puesto, Juan Carlos se interesó por la marcha del negocio. El interpelado le informó de que iba bien. Entonces le sugirió que se pusiera en contacto con Manuel Prado y Colón de Carvajal. Cuando éste contactó con el empresario le descerrajó la petición de veinte millones de pesetas. El empresario de marras aún se ufana de que consiguió dejarlo en doce millones. Es preciso volver al principio: la corrupción, como la putrefacción en los peces, siempre empieza por la cabeza.
*Del libro “La monarquía inútil” (editorial Rambla).